Inventario de sistemas de IA: cómo hacerlo para la ISO 42001

Cómo hacer el inventario de sistemas de IA de tu empresa: dónde buscarlos, qué anotar de cada uno, qué pide la ISO 42001 y qué no exige el AI Act.

Por Alex Fernández, Auditor Líder ISO/IEC 27001 e ISO/IEC 42001 · Actualizado el

Un inventario de sistemas de IA es el registro de cada uso de la inteligencia artificial en tu empresa: para qué se usa, quién responde de él, qué datos recibe y en qué decisiones interviene. El AI Act no lo exige con ese nombre y la ISO 42001 no trae una plantilla, pero sin él no sabrás qué obligaciones te tocan ni podrás aplicar casi nada de la norma. Aquí va dónde buscar la IA que ya usas, qué anotar de cada sistema, cómo priorizar y un ejemplo trabajado.

El marco completo está en qué es la ISO 42001 y cómo se certifica; esta guía va a la pieza con la que empieza todo lo demás. Como auditor, es lo primero que pido.

Lo que no está en el inventario no se gobierna: ni se evalúa, ni se forma a quien lo usa, ni se le pregunta nada al proveedor.

Qué es un inventario de IA, y qué no es

Tres confusiones frecuentes:

  • No es una lista de herramientas. Cada fila es un uso. El mismo asistente puede servir para redactar ofertas y para ordenar currículos, y esas dos filas tienen obligaciones muy distintas.
  • No es el inventario de activos de la ISO 27001 (control 5.9 del Anexo A), aunque puede vivir en el mismo registro: le faltan columnas como la finalidad, el papel de la empresa o las personas afectadas.
  • No es el registro de actividades de tratamiento del RGPD (art. 30), aunque si el sistema trata datos personales, ese tratamiento tiene que figurar también allí, y conviene que los dos registros se citen.

Qué cuenta como sistema de IA. El artículo 3.1 del AI Act lo define como un sistema basado en máquinas que infiere, a partir de sus entradas, cómo generar predicciones, contenidos, recomendaciones o decisiones. Su considerando 12 deja fuera los sistemas que solo ejecutan reglas definidas por personas. Mi regla práctica: si genera texto, imagen o voz, predice, recomienda o decide a partir de datos, va al inventario. Si solo aplica reglas escritas por una persona, no es IA para el AI Act, pero a veces tiene que ir igual, como verás en el ejemplo.

Qué te piden de verdad las normas

NormaQué pideQué tiene que ver con el inventario
ISO/IEC 42001La finalidad de cada sistema y tu papel en él (4.1), el alcance (4.3), los riesgos y el impacto (6.1.2 y 6.1.4) y los recursos de cada sistema (A.4.2 a A.4.6)Todo se hace sistema por sistema: el inventario es la lista de partida
AI ActCumplir según tu papel, proveedor o responsable del despliegue (art. 3), y según el sistema: prácticas prohibidas (art. 5), transparencia (art. 50) o alto riesgo (anexo III)No pide un inventario, pero sin él no sabes qué artículo te toca
AI Act, art. 4Con la redacción del Ómnibus, adoptar medidas para apoyar la alfabetización en IA de quien la usaEl inventario te dice quién usa qué
RD 723/2026Informar por escrito a cada persona contratada de los sistemas algorítmicos de decisión y, si deciden sobre sus condiciones de trabajo, de sus reglas (art. 3.2.k), desde el 5 de octubre de 2026Una columna más, que alcanza también a sistemas de reglas que no son IA
RGPDRegistro de actividades de tratamiento (art. 30) y evaluación de impacto si el riesgo es alto (art. 35)Los sistemas con datos personales se cruzan con ese registro

He buscado la palabra: ni el Reglamento (UE) 2024/1689 ni el Ómnibus que lo modificó, el Reglamento (UE) 2026/1744, hablan de «inventario». Quien diga que el AI Act obliga a tenerlo exagera; lo que obliga es cumplir lo que te toca, y eso no se sabe sin una lista. Las fechas, ya con el Ómnibus, están en la guía del AI Act.

Paso 1: dónde buscar la IA que ya usas

Seis fuentes, y ninguna basta sola:

  • Compras y gastos. Suscripciones, cargos de tarjeta y facturas de los últimos doce meses. Una factura por uso de la API de un proveedor de modelos delata un desarrollo propio que quizá nadie ha contado.
  • Las consolas de administración. Las aplicaciones empresariales y los permisos concedidos en Microsoft Entra o en Google Workspace, y las licencias de asistentes como Copilot o Gemini.
  • Los equipos gestionados. Las aplicaciones que detecta la herramienta de gestión de dispositivos y las extensiones del navegador.
  • El software que ya pagas. El CRM, el ERP o la herramienta de soporte traen funciones de IA que llegan con una actualización. Pregunta a cada proveedor importante qué tiene activado tu versión y qué hace con tus datos.
  • Lo que desarrolláis. Repositorios, automatizaciones y agentes que llaman a un modelo.
  • Las personas. Una encuesta corta y sin castigo: qué herramienta, para qué y con qué datos. El uso con cuentas personales no deja rastro en ninguna consola; solo aparece si preguntas.

Después, cruza las fuentes: lo que sale en los gastos y no en la encuesta suele ser una prueba olvidada que sigue cobrando; lo que sale en la encuesta y no en los gastos, una cuenta gratuita o personal con datos que nadie ha autorizado.

Paso 2: qué anotar de cada sistema

Mi método son ocho columnas. Con menos, la evaluación de riesgos no tiene de dónde tirar; con más, nadie mantiene el registro.

  • 1. Sistema y proveedor, con el plan o la versión: la versión gratuita y la de empresa no tratan igual tus datos.
  • 2. Finalidad, en una frase: para qué se usa y, si importa, para qué no.
  • 3. Dueño: una persona con nombre, no un departamento.
  • 4. Papel de la empresa: lo usas tal cual, lo integras en tu producto o lo desarrollas. Si lo pones en el mercado con tu nombre o tu marca, puedes pasar a ser el proveedor.
  • 5. Datos que recibe: personales, de clientes o confidenciales, y si el proveedor puede usarlos para entrenar sus modelos.
  • 6. A quién afecta y cómo: si solo propone, si una persona confirma o si actúa solo, y sobre quién.
  • 7. Encaje normativo: prohibido, alto riesgo, transparencia, RD 723 o ninguno, con la fecha y el nombre de quien lo decidió.
  • 8. Estado y evidencia: en prueba, en uso o retirado, desde cuándo, y dónde están el contrato, las condiciones de uso y las evaluaciones.

La columna 7 es la que más se rellena mal. Se decide por el uso, no por la tecnología: un asistente de uso general no es de alto riesgo por existir, pero usarlo para filtrar candidaturas lo lleva al anexo III, punto 4, y puede convertirte en su proveedor (art. 25.1). Y la decisión se escribe: un «no aplica» sin fecha ni autor no demuestra nada.

Paso 3: no todos los sistemas merecen la misma ficha

Un triaje en tres niveles ahorra semanas:

  • Nivel 1, ficha completa. Decide o influye sobre personas, trata datos personales de terceros, actúa sin confirmación humana, está de cara al cliente o encaja en el AI Act o en el RD 723. Pasa directo a la evaluación de riesgos y de impacto.
  • Nivel 2, ficha corta. Uso interno con datos internos. Bastan las ocho columnas y la regla de uso que le aplique.
  • Nivel 3, una línea. Funciones menores sin datos sensibles, como un corrector de estilo. Se apuntan para saber que existen.

Un sistema cambia de nivel cuando cambia su uso, no cuando cambia la herramienta.

Ejemplo trabajado: una ingeniería de 45 personas

Empresa ficticia: una ingeniería de 45 personas con taller propio, chatbot en la web y portal de empleo. Las seis fuentes sacan siete filas, aquí sin las columnas de proveedor, papel y evidencia:

SistemaFinalidadDueñoDatosEncajeNivel
Copilot de Microsoft 365Redactar y resumir documentosDirectora de operacionesInternos y de clientesNinguno propio; alfabetización del art. 42
Chatbot de la webContestar dudas de clientesResponsable de marketingConsultas y datos de contactoArt. 50.1: aviso de que es una IA1
Filtro del portal de empleoOrdenar candidaturasResponsable de personasCurrículosAlto riesgo, anexo III, punto 41
Transcripción de reunionesActas de reuniones con clientesCada jefe de proyectoVoz y datos de tercerosRGPD; nada propio del AI Act1
Generador de imágenesPiezas para redes socialesResponsable de marketingNinguno personalArt. 50.4 si publica ultrafalsificaciones2
Corrector del procesador de textosOrtografía y estiloDirectora de operacionesTextos internosNinguno3
Cuadrante de turnos del tallerTurnos semanalesJefe de tallerDisponibilidad y ausenciasNo es IA; RD 723/2026, art. 3.2.k1
  • El filtro de currículos es la fila que más trabajo da. Como responsable del despliegue de un sistema de alto riesgo, a la empresa le tocarán las obligaciones del artículo 26 desde el 2 de diciembre de 2027: usarlo según las instrucciones, con supervisión humana de alguien competente, vigilar cómo funciona y guardar sus registros. La ISO 42001 no espera: necesita ya su evaluación de impacto (6.1.4). Y si descarta candidaturas sin que nadie las mire, el RGPD limita las decisiones solo automatizadas (art. 22).
  • El chatbot depende de quién sea el proveedor. El aviso del artículo 50.1 le toca al proveedor, que puede ser la propia empresa si lo montó y lo ofrece con su marca: lo cuento en el checklist del artículo 50.
  • La transcripción es de nivel 1 aunque el AI Act no le pida nada. Graba a clientes y sus datos van a un proveedor: aquí mandan el RGPD y el contrato.
  • El cuadrante de turnos no es IA y está en el inventario. Aplica reglas que escribió el jefe de taller, pero decide la jornada de la plantilla, y desde el 5 de octubre de 2026 hay que informar de ello por escrito a cada persona contratada por más de cuatro semanas. El inventario es donde se detecta.

Cómo mantenerlo vivo

  • Un dueño del inventario, que no tiene por qué ser el de cada sistema.
  • Cuatro disparadores: una compra nueva, una función de IA nueva en un software que ya usáis, un cambio de modelo del proveedor y un cambio de finalidad.
  • Una revisión trimestral con las fuentes del paso 1, y la fecha de la última revisión en cada fila.
  • Que alimente lo demás: la evaluación de riesgos y de impacto; la declaración de aplicabilidad, que se justifica con el mismo método que en la de la ISO 27001; el censo del artículo 50 y, si usas modelos de lenguaje, los diez riesgos de la guía del OWASP Top 10 para LLM.

Con la ISO 27001, añade estas columnas al inventario de activos en vez de abrir otro registro. Y si te alcanza NIS2, la gestión de activos es una de sus medidas (art. 21.2.i): la Checklist NIS2 te sirve para repasarla.

Errores que veo al revisar inventarios

  • Una fila por herramienta y no por uso. Esconde justo los usos que cambian las obligaciones.
  • Olvidar la IA que viene de serie. Las funciones que activa un proveedor en una actualización no pasan por compras.
  • «IT» como dueño. Si el dueño es un departamento, nadie responde de nada.
  • Confundir «no es de alto riesgo» con «no hay nada que hacer». El RGPD, los contratos y el artículo 50 siguen ahí.

Si no quieres empezar en una hoja de cálculo, Salvik tiene un inventario de sistemas de IA y una función, Descubrir IA, que reconoce herramientas en las exportaciones de Microsoft 365, Google Workspace, Intune o de tus gastos. Las dos entran en su prueba de 7 días.

Si prefieres hacerlo con método y con alguien al lado, el diagnóstico ISO 42001 empieza por este inventario y te deja un plan priorizado. Lo que cuesta está en la guía de precios de la ISO 42001, y el resto de lo que hago, en servicios.

Preguntas frecuentes sobre el inventario de sistemas de IA

¿El AI Act obliga a tener un inventario de sistemas de IA?

No con ese nombre: la palabra no aparece ni en el Reglamento (UE) 2024/1689 ni en el Ómnibus que lo modificó. Pero sus obligaciones dependen de tu papel y del tipo de sistema, y para saber cuáles te tocan necesitas la lista.

¿La ISO 42001 exige un inventario de sistemas de IA?

No trae una plantilla, pero pide conocer la finalidad de cada sistema y tu papel en él (cláusula 4.1), delimitar el alcance (4.3) y evaluar riesgos e impacto sistema por sistema (6.1.2 y 6.1.4). El auditor empezará pidiendo la lista de sistemas del alcance; sin ella no hay por dónde seguir.

¿Qué cuenta como sistema de IA para el inventario?

Lo que define el artículo 3.1 del AI Act: un sistema que infiere, a partir de sus entradas, cómo generar predicciones, contenidos, recomendaciones o decisiones. Los programas que solo ejecutan reglas escritas por personas quedan fuera del AI Act, aunque si deciden sobre tu plantilla los alcanza el RD 723/2026. Ante la duda, apúntalo y decide por escrito.

¿Hay que inventariar la IA que la plantilla usa con cuentas personales?

Sí. Que no la pague la empresa no significa que no reciba sus datos. Primero se descubre, con una encuesta sin castigo, y después una política de uso decide qué se permite y con qué datos.

¿Cada cuánto hay que actualizar el inventario?

Con cada disparador, sea una compra, una función de IA nueva o un cambio de modelo o de finalidad, y en una revisión trimestral. Lo que no debe pasar es que llegue desactualizado a la auditoría interna o a la revisión por la dirección.

¿Sirve una hoja de cálculo como inventario de IA?

Sí. Cuentan las columnas, el dueño de cada fila y la fecha de revisión. Una herramienta ayuda con muchos sistemas, varias normas o varias personas actualizándolo.

Fuentes (verificadas a 13 de octubre de 2026)

  • ISO/IEC 42001:2023, cláusulas 4.1, 4.3, 6.1.2 y 6.1.4 y controles A.4.2 a A.4.6 del Anexo A, en ISO.
  • ISO/IEC 27001:2022, control 5.9 del Anexo A.
  • Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act): considerando 12, artículos 3, 4, 5, 25, 26 y 50 y anexo III, en el texto del DOUE que publica el BOE, con las modificaciones del Reglamento (UE) 2026/1744 (Ómnibus digital sobre IA), también en el BOE.
  • Real Decreto 723/2026, de 9 de septiembre, artículo 3.2.k, en el BOE.
  • Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), artículos 22, 30 y 35, en EUR-Lex.
  • Directiva (UE) 2022/2555 (NIS2), artículo 21.2.i, en EUR-Lex.