Los riesgos del IoT

Por qué un dispositivo IoT mal configurado puede convertirse en la puerta de entrada hacia la red corporativa de su dueño.

La expresión «Internet de las Cosas» (IoT) se ha convertido en una forma común de describir el concepto de conectar objetos físicos a Internet. El término describe la idea de conectar a la red cualquier cosa que tenga un circuito electrónico: vehículos, electrodomésticos, ropa, incluso el cuerpo. Desde 2017, el número de objetos conectados al IoT ha crecido exponencialmente.

Con este aumento de la conectividad, también aumentan las vulnerabilidades de seguridad y el cibercrimen.

El concepto de IoT ha revolucionado la forma en que interactuamos con el mundo digital. Un mundo formado por miles de millones de dispositivos conectados, que nos da información y nos ayuda a estar al día con la tecnología. Muchos creen que esta movilidad es un regalo: nos ayuda en cualquier tarea que afrontamos.

Por un lado, nos da acceso a datos que antes eran imposibles de obtener. Además, permite enviar y recibir información sin contacto físico. También permite seguir cosas y tomar decisiones en base a esa información.

Según la Future Horizons International Association (FOIA), la mayoría de dispositivos IoT son altamente vulnerables a ciberataques. Cada año aumenta exponencialmente la creación de nuevos dispositivos inteligentes, dificultando que los expertos en seguridad mantengan el ritmo. Esto facilita que los ciberdelincuentes infiltren dispositivos y realicen actos maliciosos sin ser detectados. Por ejemplo, alrededor del 83% de los coches inteligentes son vulnerables a ciberataques: tienen acceso a Internet y pueden actuar como plataformas para esquemas criminales.

Más allá de la ciberseguridad, hay varias formas de mejorar la privacidad en la era IoT. Esto incluye la responsabilidad individual y corporativa, el uso de blockchain como sistema de registro a prueba de manipulaciones, y la implementación de seguridad biométrica para mantener el anonimato en la interacción digital. A medida que adoptamos estas tecnologías nuevas, debemos también adoptar nuevos métodos para proteger los datos personales y mejorar la privacidad en el mundo digital.

El aumento de la conectividad está revolucionando la comunicación y la recolección de datos. Pero también ha levantado preocupaciones sobre ciberseguridad y privacidad alrededor del IoT. Hay muchas formas de corregir estos problemas: medidas de seguridad más fuertes, mayor responsabilidad y mejoras en privacidad mediante biometría o blockchain.